Para promover la reparación de objetos y evitar tanto consumos superfluos como su correspondiente impacto medioambiental, los ayuntamientos pueden ceder espacios a agentes clave en la reparación. Por ejemplo, el ayuntamiento de Grenoble (Francia) cedió un antiguo refugio de montaña a una empresa que repara, valoriza y vende equipamiento deportivo a la ciudadanía.