Dedicar espacios a la protección de fauna y/o flora, además de contribuir a mejorar la biodiversidad de un municipio, evita futuros cambios de uso del suelo. Por lo tanto, es una medida a tener en cuenta de cara a evitar futuras emisiones ligadas a la artificialización del suelo. Razón por la cual ayuntamientos como el de San Sebastián-Donostia ha optado por proteger zonas del municipio bajo estas figuras.