Avanzar hacia la electrificación del transporte público es una forma de crear sistemas de transporte menos dependientes en los combustibles fósiles. Optar por sistemas como el bus eléctrico o el bus híbrido permite evitar emisiones de gases de efecto invernadero asociadas con los motores de combustión y, cuando la producción eléctrica está descarbonizada, por la operación del bus. Ayuntamientos como San Sebastián-Donostia han optado por incluir buses eléctricos e híbridos en su flota de transporte público con este fin.