Generar un marco de incentivos que faciliten la transición a la producción y al autoconsumo verde es una estrategia que hace deseable y factible este tipo de tecnologías de generación eléctrica bajas en emisiones de gases de efecto invernadero. Multitud de ayuntamientos de nuestra geografía ofrecen bonificaciones por instalaciones de autoconsumo en los impuestos municipales sobre bienes inmuebles (IBI), obras (ICIO) o actividades económicas (IAE). Por ejemplo, el ayuntamiento de Oñati, en Guipúzcoa, ofrece bonificaciones del 95% en el ICIO y rebajas de hasta el 50% en el IBI durante 30 años. Ayuntamientos como el de Zaragoza han apostado por rebajas fiscales para la ciudadanía y las empresas locales que implementen generación eléctrica verde. En lo relativo a las ayudas para el autoconsumo verde, Mynämäky (Finlandia) ha diseñado subvenciones en este sentido.