Se trata de cubrir, parcial o totalmente, un tejado con vegetación tras instalar una membrana hidrófuga. Esta intervención permite reducir el uso de materiales de alto consumo energético, como el asfalto, aislar mejor el edificio y mejorar el confort térmico de una zona, al tiempo que puede servir de apoyo a la biodiversidad local.
Varios ayuntamientos, como Hamburgo (Alemania) o Toronto (Canadá), han implementado políticas para promover este tipo de infraestructura.