Rediseñar antiguas zonas de estacionamiento integrando infraestructura verde, añadiendo vegetación y creando zonas de captación de agua es una de las formas de reutilizar infraestructuras y añadir elementos que pueden captar emisiones de carbono. Ciudades como Portland (Estados Unidos) han optado por este tipo de proyectos demostrativos como pilotos para futuras actuaciones.