La producción energética basada en combustibles fósiles es una de las principales fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), llegando este sector a contribuir a un tercio de las emisiones globales (IPCC, 2022).
Los ayuntamientos españoles pueden tomar un papel proactivo en la transición a una producción energética descentralizada y baja en emisiones de GEI. Para ello, pueden llevar a cabo las propuestas que aparecen en nuestra lista, como por ejemplo promover la creación de comunidades energéticas, ceder espacios municipales para la producción de energía renovable o instalar redes de calefacción urbana.
Además, se pueden conjugar este tipo de políticas con la lucha contra la pobreza energética para contribuir a la justicia en la transición. Es el caso de otra de las medidas que aparecen en nuestra lista: ceder espacios municipales para el uso de paneles fotovoltaicos a condición de que una parte de la producción abastezca a viviendas sociales.
Referencias