Las zonas de bajas emisiones son demarcaciones geográficas donde se limita la velocidad del tráfico a 30km/h. Son un ejemplo de apaciguamiento del tráfico, una medida que permite hacer las carreteras más seguras para los desplazamientos a pie y en vehículos como la bicicleta que son independientes de los combustibles fósiles. Ayuntamientos como Grenoble (Francia) han optado por instaurar estas medidas para apaciguar el tráfico en su territorio.