Modificar los transportes colectivos para que las personas con diversidad funcional puedan acceder a ellos es una condición clave para ampliar su uso. En este sentido, además de ser una forma de hacer los servicios municipales más inclusivos, estas políticas contribuyen a combatir el cambio climático. Ayuntamientos como Almada (Portugal) o Rivas-Vaciamadrid han dirigido esfuerzos a mejorar la accesibilidad de su transporte público, al menos en parte, por esta razón.