Emplear fauna pastoril para manejar los espacios verdes permite prescindir de los productos de síntesis en las tareas de mantenimiento de la flora de un municipio. En este sentido, ayuntamientos urbanos como Grenoble (Francia) usan ovejas en sus parques y zonas verdes. Similarmente, corporaciones municipales como Glendale (Estados Unidos) las usan en zonas periurbanas para reducir la cantidad de biomasa en los bosques cercanos a la ciudad y evitar incendios.