El Ayuntamiento de Grenoble ha creado una brigada de ovejas-jardineras. Ha comprado un pequeño rebaño de ovejas que pastan en terrenos de parques municipales. Las ovejas son acompañadas por dos pastores-jardineros contratados en calidad de empleados municipales. Además de evitar el uso de herramientas de jardinería dependientes de electricidad o combustibles fósiles (como cortacésped) y el ruido que generan, esta medida permite al ayuntamiento contar con una fuente de abono, ahorrándose también las emisiones asociaciadas a la fabricación de fertilizantes de sintesis.