El vehículo eléctrico representa una alternativa al de combustión que, bajo ciertas condiciones, puede ayudar a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Estos vehículos toman diversas formas, abarcando el coche eléctrico, la bicicleta eléctrica o los sistemas de transporte público electrificados.
Es importante tener en cuenta que las reducciones de emisiones de GEI asociadas con el vehículo eléctrico dependen de la fuente de energía eléctrica utilizada, que podría no ser renovable (IPCC, 2022). Además, en el caso de los automóviles eléctricos, los procesos de producción y de desmantelamiento tienen todavía un muy alto impacto medioambiental. A estos dos factores, se suman las limitaciones en el acceso a estos vehículos debido a su alto precio. Por estas razones, en nuestra lista habrá fundamentalmente acciones relacionadas con la mejora de los sistemas de transporte colectivo y pequeños vehículos eléctricos de uso individualizado (por ejemplo, bicicletas eléctricas, patinetes eléctricos o sillas de ruedas eléctricas) que faciliten una movilidad urbana descongestionada y sostenible.
Los ayuntamientos españoles cuentan con competencias para impulsar la electrificación del sistema de movilidad. Por ejemplo, las medidas pueden optar por incentivos económicos para financiar la compra de vehículos eléctricos, la electrificación del parque de autobuses urbanos, la instalación de puntos de recarga o sistemas de alquiler.
Referencias