Tras la pandemia de COVID-19, la alcaldía de Nantes impulsó la creación de 26 huertos urbanos en la ciudad. El proyecto se inició como una forma de establecer fuentes de alimentación local en el municipio en vista de la crisis de suministros experimentada en la pandemia. Los huertos urbanos son cultivados por personal municipal y voluntarios que entregan los frutos de la cosecha a 1200 familias de bajos recursos económicos. Esta es una forma de mejorar la seguridad alimentaria del municipio, además de reducir la huella de carbono de su consumo alimentario.