Ayuntamiento de Bilbao ha puesto en marcha medidas de adaptación al cambio climático utilizando el urbanismo como herramienta. Entre ellas, destacan la creación de más de 100 refugios climáticos destinados a proteger a la población, especialmente a la más vulnerable, de las temperaturas extremas. Aunque la principal razón de ser de esta medida es la adaptación y no la mitigación del cambio climático, esta red de refugios climáticos se hizo reutilizando en gran medida infraestructuras ya existentes. Esto permite evitar las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la construcción de nueva infraestructuras urbanas.