El Ayuntamiento de París promovió la integración de criterios ecológicos en sus servicios sociales. La corporación local ha impulsado 12 restaurantes solidarios, que son lugares que proveen comida caliente a un precio reducido a personas en riesgo de exclusión social. Esta actuación de los servicios sociales de la ciudad contribuye a la lucha contra el cambio climático en dos direcciones. Primero, consta de una red de cocinas que permite habilitar economías de escala e impulsar los beneficios de ahorro y eficiencia energética. Segundo, los restaurantes sociales trabajan con productos de proximidad, que reducen las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al transporte y la conservación de alimentos.