La ciudad de Nueva York ha apoyado la creación de un parque en un antiguo paso elevado que iba a ser demolido. Se trata del paso elevado High Line de Manhattan. El Ayuntamiento ha cedido los terrenos a la asociación vecinal High Line Friends, que ahora se encarga de mantener el parque. El proyecto que lleva a cabo la asociación destaca por su apuesta por la rehabilitación ambiental y la promoción de plantas autóctonas. Además, el parque sirve como un espacio de educación ambiental donde ofrecen talleres gratuitos sobre la biodiversidad y horticultura.