Las campañas por el uso del transporte público se centran en promover y fomentar el empleo de sistemas de transporte colectivo como alternativa a los vehículos particulares. Estas iniciativas buscan reducir las emisiones de gases de efecto invernadero per cápita al disminuir el número de vehículos de combustión en circulación.
Esta política ha sido incluida en varios planes de movilidad como los de Jaca o Rivas Vaciamadrid.